Hace rato estaba esperando este post. Cuando llegó pensé: "tiene que ser especial, una loquera diferente!"
Pensé en hacer una reflexión de lo importante que ha sido este espacio mío mío mío...
pero luego dije ¡noooo, muy cliché!
Luego pensé en un poema erótico, para complacer el asunto del eclipse de luna que han solicitado mis amados lectores (uuuy! jajaja!)... se iba a titular: eclipse de luna... y luego?
... no lo he escrito, pero ya mi piel lo comenzó el boceto
pero llegó un comentario que me llevó a una página... y dos títulos me pusieron reflexiva. El del blog y el de un post
ya me había referido a este asunto, cuando la prensa nos trataba de terroristas a los del NO
Recordé lo que es realmente importante: no olvidar lo que nos rodea en este mundo que raya más con la irrealidad que con lo tangible.
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Una vez leí un libro de Chomsky en el que narraba las torturas a las que sometieron a hermanos centroamericanos en los ochentas. Sentí el dolor en el alma...
Pero cuando solté el libro fui a un juicio en el que tuve la dictadura tan cerca que apestaba a muerte... el dolor de aquella MUJER llenó la sala de juicios y aquel hombre gigante, negro, fuerte y guapo soltó en llanto como un bebé... hasta ese momento me descubrí llorando en la esquina de salón...
Terrorismo decía el post, y este es el 100
Pienso en las atroces torturas y en los asesinatos que se cometieron y se siguen cometiendo en nuestra dolorosa América Latina bajo la legitimación que les da este titulito del terrorista...
Pienso en la madre que llora en la Corte Interamericana de Derechos Humanos cuando declara que engañó a sus hijos diciéndoles que su padre estaba de viaje x que no tenía la certeza de que había muerto...
simplemente lo desaparecieron...
los engaño durante 9 años... aunque sospecho que se engañaba a sí misma...
Su marido reapareció en un frío juicio en el que un soldado le describió la muerte y espantosa tortura a la que sometió a ese profesor universitario, a ese terrorista que se atrevió a pensar diferente... lo describió como quien te describe un rutinario día de oficina... como si te describiera la forma de abrir una puerta... una cosa más... simplemente hice mi trabajo señor juez
Terrorista dijeron, y eso bastó para tardar 11 años en esclarecer el caso... eso bastó para que su muerte no importara, para que no fuera un crimen... eso bastó para que a la pregunta: en que fosa está? el soldado respondiera: no me acuerdo... y eso bastó
¡¡¡TERRORISTA!!! le gritaron a la madre de aquel universitario que mataron en la Cantuta. Fue hace tiempo, pero ella recuerda como si fuera ayer. Se ve a sí misma caminando entre los restos llenos de cal de aquella fosa común, donde lo único reconocible que quedaba de su hijo eran las llaves de la casa. Su hijo quien nunca se metía con nadie, quien era el único entre seis que tenía posibilidad de estudiar. El universitario, el futuro...
Esa es mi meta: ser tan MUJER como ellas y tan firme como ellos.




