y reposas en mí la calidez de tu cuerpo.
seremos inmortales.
Escaparemos de la lluvia, del ruido, del humo, de las tragedias del mundo
y dibujaremos flores diminutas en nuestros pies para atarnos a la tierra...
pero terminaremos apenas atados a la cama,
silenciando sentimientos, disfrutando la piel.
En medio de la piel no importarán las soledades.
despeinamos tristezas
y despistamos a la nostalgia.
Ahora andate, que es tarde.
Besame con pasión y deseo, pero nada más.
No te atrevás a mirarme a los ojos con ternura,
y no busqués en mi mirada la desnudez que no tengo para vos.
y dejame por siempre la duda de si volverás
y la tranquilidad de que no me importe.
